Origen del título
En Pontmain, en el cielo estrellado de la noche del 17 de enero de 1871, María se presenta como una pedagoga silenciosa de la plegaria. Ha venido a enseñarnos a rezar recordándonos todo el misterio de la salvación.
En recuerdo de este acontecimiento, el primer obispo de Laval, Monseñor Wicart, quería llamar el santuario "Nuestra Señora de la Esperanza"; Roma pidió que se dejara ese vocablo a la basílica mariana de Saint-Brieuc. Así pues, el Papa León XIII atribuyó a Pontmain el título de "Nuestra Señora de la Oración" que le quedaba perfectamente (Breve apostólico del 12 de diciembre de 1897).
En su mensaje del centenario de la Aparición, Paulo VI comentó ese título: "Con María, aprendemos a orar… María no se cansa de invitar a sus hijos a la oración" (30 de mayo de 1971).

Fundamentos del título
Es primeramente el mensaje en sí mismo: "PERO ORAD HIJOS MÍOS, DIOS VA A OIROS MUY PRONTO · MI HIJO ESTÁ ABIERTO A VUESTRAS PLEGARIAS". El llamado a la oración es apremiante, casi una exigencia. Notemos que María orienta, en la oración, hacia Dios, (el Padre) y hacia Jesucristo su Hijo.
La Aparición en sí misma se desarrolla dentro del contexto de una vigilia de oración de la comunidad lugareña ahí reunida, la Virgen María animó ella misma esta vigilia.

Pontmain, tierra de oración
Desde hace 137 años, Pontmain no ha dejado de recibir peregrinos. María no ha dejado de ser educadora de sus ruegos y pedagoga de su encuentro con el Señor.
Por su experiencia de la oración, el clima de recogimiento, la belleza y la calidad de la liturgia, el santuario es una verdadera "Escuela de oración".
Cuatro lugares ofrecen un contexto privilegiado para diversas formas de oración:


• la basílica


• la iglesia parroquial


• el granero


• el campo de la cruz, donde se puede hacer un recorrido iniciático llamado "camino de vida".

Bibliografía
• El Manual del Peregrino, nueva edición 1995, 176 páginas, 6 €
• Tres misas votivas propias de Pontmain : 1) la oración 2) la cruz 3) la esperanza