El peregrino de Nuestra Señora podrá continuar sus investigaciones en el cementerio de Pontmain, cerca de las sepulturas del Padre Michel Guérin, cura de Pontmain, fallecido el 29 de mayo de 1872, y del Padre Joseph Barbedette, uno de los testigos, convertido en Oblato de María Inmaculada, fallecido el 3 de noviembre de 1930 e inhumado con su madre, Victoire Barbedette.
Esta última tumba se encuentra a la derecha, a la entrada del cementerio y la del Padre Guérin a la izquierda, cerca de la tapia.
También vale la pena detenerse frente a la cruz del cementerio, erigida en 1603, a la memoria de Su Señoría Messire Letaillandier, peregrino de Roma como muchos de sus contemporáneos. Los cristianos surcaban los caminos y rutas de la región para ir a Mont-Saint-Michel, a Chartres, a Tours o incluso hasta Roma o Santiago de Compostela. Esta cruz es un hermoso testigo de las largas marchas de oración.